Para rendir al máximo y sentirte bien cada día, necesitas disfrutar de un buen equilibrio entre actividad y descanso. Nuestras actividades durante el día y nuestro entorno afectan a la calidad del sueño y esta a su vez influye en cómo te sientes al día siguiente.
Normalmente, a nuestro cuerpo le gustan los patrones regulares. Para disfrutar de una rutina de sueño saludable, asegúrate de irte a la cama y despertarte más o menos al a misma hora cada día, con menos de 2 horas de diferencia en los días libres.
Muchas personas se quedan despiertas hasta tarde antes de los días libres. Una gran variación en las horas de sueño entre los días de la semana y los del fin de semana no solo hace que sea más difícil para estas personas tener un buen rendimiento al principio de la semana laboral, sino que también afecta a su sueño y a otros hábitos de estilo de vida. Por ejemplo, comer a la hora incorrecta del día puede tener consecuencias a corto y largo plazo en el peso y el estado de ánimo. Ajustar las horas de exposición a la luz e introducir una experiencia de amanecer y anochecer natural en nuestro estilo de vida pueden ayudar a obtener y mantener un estilo de vida saludable.
Varios comportamientos relacionados con el estilo de vida pueden afectar significativamente a la calidad y cantidad del sueño. Los expertos en sueño recomiendan los siguientes hábitos para mantener una higiene correcta: